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Fiesta de Pentecostes | Domingo 8 de junio 2025 | Federico cpy Carlos cp
“Con la misma voz”
Primer paso: Contemplamos nuestra vida
- Jesús nos enseña que Dios es amar. Por eso necesitamos cultivar esta relación de amor. Gracias a él nos encontramos en comunión con todo, todas y todos. Nos encontramos... en el Nombre de Dios Padre-Madre, siempre presente como el sol y las estrellas; del Hijo, Jesús nuestro hermano y maestro y del Viento siempre nuevo del Espíritu Santo. Amén
- Nos dice la comunidad de Lucas en el libro de los Hechos de los apóstoles: “Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar. De repente vino del cielo un ruido, como el de una violenta ráfaga de viento, que llenó toda la casa donde estaban, y aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y fueron posándose sobre cada uno de ellos. Todos quedaron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía que se expresaran”.
- Vamos a contemplar este acontecimiento que hoy celebramos, esta fiesta de Pentecostés, es decir: 50 días después de la Pascua, a través de esta canción de Teresa Parodi: “Con la misma voz”. Ella la canta desde Argentina.
CON LA MISMA VOZ
Teresa Parodi
En las casitas pintadas con mil colores huele a jazmín.
Y aquí y allá una “acordeona” canta sus sueños en guaraní.
Si son del norte o sureños no se pregunta ni es condición.
Son tan hermanos los unos, como los otros bajo este sol.
Los paraguayos, los bolivianos con los de aquí,
tanto uruguayo, tanto peruano, tanto país.
Que tiene acento de patria grande para vivir,
que tiene el mismo color de cielo allá o aquí.
Las callecitas veloces y los gurises tras el balón,
algún vecino se queja pero algún otro grita ese gol.
La misma antigua pobreza, el mismo modo de perdurar,
las mismas ganas de todos, las mismas ansias de libertad.
La villa canta con voz de tango en algún rincón,
con voz de cueca, con voz de cumbia, con ilusión.
Carnavalito de la esperanza, quena y tambor,
en todas partes se puede oír la misma voz.
Los paraguayos, los bolivianos con los de aquí,
tanto uruguayo, tanto peruano, tanto país.
Que tiene acento de patria grande para vivir
que tiene el mismo color de cielo, allá o aquí.
Los paraguayos, los bolivianos, Chile y Brasil,
tanto uruguayo, tanto peruano, tanto país.
Tiempo personal:
- Estamos viviendo tiempos de mucha intolerancia, nos cuesta convivir con el diferente, sea quien fuere: “extranjero” o de “la misma familia”. ¿A qué te invita esta canción?; ¿Podes descubrir esa “misma voz”, en medio de la diversidad que somos?
- ...
- ¿Cómo lo vinculas con la experiencia de Pentecostés, que recien recordamos de la Iglesia primitiva?
- ...
- Si te parece, lo podes escribir.
- Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.
Reflexión:
- La poeta y el mismo texto de Pentecostés nos recuerdan que estamos hechos para el encuentro. El Espíritu, en cada amanecer, se posa con sus lenguas de fuego sobre cada ser humano para que podamos comprender este “lenguaje común”, que tanto necesitamos: “El lenguaje del amor, del bien, la verdad y la belleza”. Porque: “Si son del norte o sureño no se pregunta ni es condición. Son tan hermanos los unos, como los otros bajo este sol. Los paraguayos, los bolivianos con los de aquí, tanto uruguayo, tanto peruano, tanto país. Que tiene acento de patria grande para vivir, que tiene el mismo color de cielo allá o aquí”.
- Sin embargo, nos cuesta convivir, nos cuesta realizar este sueño de Dios de hacernos hermanos y hermanas. Francisco papa, a los participantes en la plenaria de la pontificia academia de las ciencias sociales, el jueves 2 de mayo de 2019, les dice y nos dice hoy a nosotros:
-"El racismo es un virus que muta fácilmente y en lugar de desaparecer se esconde, pero siempre está al acecho. Las expresiones de racismo renuevan la vergüenza en nosotros demostrando que el progreso de la sociedad no está asegurado de una vez por todas".
-“La Iglesia siempre ha exhortado al amor del propio pueblo, de la patria, a respetar el tesoro de las diversas expresiones culturales, de usos y costumbres, y del justo modo de vivir enraizados en los pueblos. Al mismo tiempo, la Iglesia ha advertido a las personas, a los pueblos y a los gobiernos de las desviaciones de este apego cuando deriva en exclusión y odio hacia los demás, cuando se convierte en un nacionalismo conflictual que levanta barreras, es más en racismo o antisemitismo. La Iglesia observa con preocupación el resurgimiento, en casi todo el mundo, de corrientes agresivas hacia los extranjeros, especialmente los inmigrantes, así como el creciente nacionalismo que descuida el bien común”.
-“Toda persona humana es miembro de la humanidad y tiene la misma dignidad. Cuando una persona o una familia se ve obligada a abandonar sus tierras, debe ser acogida con humanidad. Muchas veces he dicho que nuestras obligaciones hacia los migrantes se articulan en cuatro verbos: acoger, proteger, promover e integrar. El migrante no es una amenaza para la cultura, las costumbres y los valores de la nación de acogida. Él también tiene un deber, el de integrarse en la nación que lo recibe”.
-“Los animo a perseverar en la búsqueda de procesos adecuados para superar lo que divide a las naciones y a proponer nuevos caminos de cooperación, especialmente con respecto a los nuevos desafíos del cambio climático y de las nuevas esclavitudes, así como de ese excelso bien social que es la paz”. Hasta aquí Francisco.
- Esto que estamos hablando de los otros, que se ve más claro con los migrantes o extranjeros, nos puede pasar en nuestras familias, con nuestros vecinos, en nuestras comunidades, donde también discriminamos y nos cuesta tolerar. Ahí en nuestras relaciones cotidianas podemos vivir los cuatro verbos que señala Francisco: acoger, proteger, promover e integrar.
- Francisco nos alienta a cantar esta misma canción, este “Carnavalito de la esperanza, quena y tambor... porque en todas partes se puede oír la misma voz”. Vayamos al encuentro de Jesús que nos envía Su Espíritu para que comprendamos esa misma voz.
- Qué nos provoca esta reflexión?, ¿Qué nos hace sentipensar?
2Segundo paso: Escuchamos el Evangelio, La Sabiduría de Jesús
Según la Comunidad de Juan 20, 19-22
“Ese mismo día, el primero después del sábado, los discípulos estaban reunidos por la tarde, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Llegó Jesús, se puso de pie en medio de ellos y les dijo: «¡La paz esté con ustedes!» Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Los discípulos se alegraron mucho al ver al Señor. Jesús les volvió a decir: «¡La paz esté con ustedes! Como el Padre me envío a mí, así los envío yo también.» Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Reciban el Espíritu Santo”
Reflexión:
- La comunidad de Juan, nos regala muchas novedades en relación a los otros tres Evangelios: Mateo, Marcos y Lucas. Por ejemplo ha organizado su evangelio en torno a seis signos, no los llama milagros. Son “signos-señales” para cultivar la fe en Jesús, en el Dios que es amor. Esta es la secuencia que va creciendo: 1º La bodas de Canna (Jn.2);2. La sanación del hijo del funcionario real (Jn.4) ; 3º La sanación del paralítico (Jn.5) ; 4º. La multiplicación de los panes (Jn.6) ; 5º La curación del ciego de nacimiento (Jn.9) 6º. Y la penúltima la resurrección de Lázaro (Jn.11); para subrayar el 7º, el número de la perfección, el gran signo: “El Crucificado es el Resucitado”.
- Este texto que acabamos de proclamar lo expresa con claridad: “Llegó Jesús, se puso de pie en medio de ellos y les dijo: «¡La paz esté con ustedes!» Dicho esto, les mostró las manos y el costado”. Como siempre en la Iglesia, ayer y hoy, ha sido una tentación fantasear con Jesús, con un mesías glorioso que “se disfrazó de hombre” y que se saltea las reglas de juego de la libertad.
- La comunidad de Juan nos afirma que “el Resucitado, es aquel que vivió apasionadamente la buena noticia y por eso lo mataron, lo crucificaron”. Jesús les volvió a decir: «¡La paz esté con ustedes! Como el Padre me envío a mí, así los envío yo también.» Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Reciban el Espíritu Santo”. Ese mismo Jesús nos regala Su Espíritu y nos envía a que nosotros también le pongamos el cuerpo al evangelio del amor, en medio de tantas divisiones, de tantos conflictos, de tantos maltratos y persecuciones. Como vivió la comunidad de Juan.
- Algo más que les queremos ofrecer de este evangelio de Juan. Se lo compartimos para que veamos lo que provoca este “soplo del Espíritu” en aquellos que buscan a Jesús. Nicodemo es un fariseo que anda buscando más saberes y por eso va al encuentro de este Joven Maestro de Nazaret, en la noche. En ese encuentro, narrado en el cap. 3, Jesús lo desafía diciéndole: “Nicodemo, no te extrañes que te diga que tenes que nacer de nuevo, del agua y del Espíritu”. Nicodemo quedó conmovido por esas palabras. Algo empezó a moverse en su interior. Lo cierto es que en el cap. 7,50-51 nos cuenta que intenta cuestionar tímidamente a sus compañeros Fariseos que empezaban a tramar la muerte de Jesús. Se enojaron con él.
- Hacia el final del evangelio de Juan, después de la muerte de Jesús nos dice: “Después de esto, José de Arimatea se presentó a Pilato. Era discípulo de Jesús, pero no lo decía por miedo a los judíos. Pidió a Pilato la autorización para retirar el cuerpo de Jesús y Pilato se la concedió. Fue y retiró el cuerpo. También fue Nicodemo, el que había ido de noche a ver a Jesús, llevando unas cien libras de mirra perfumada y áloe”.
- Cuantos miedos, cuántas trabas internas tuvo que mover en lo profundo de su corazón Nicodemo para “nacer de nuevo del agua y del Espíritu”. Nicodemo movido por el Espíritu canta junto con Jesús: “Si son del norte o sureño no se pregunta ni es condición. Son tan hermanos los unos, como los otros bajo este sol. Que tiene acento de patria grande para vivir, que tiene el mismo color de cielo allá o aquí. Carnavalito de la esperanza, quena y tambor... en todas partes se puede oír la misma voz”.
- En estos tiempos donde se agita el odio, las divisiones, la xenofobia, ese virus del racismo como nos decía Francisco, abramos nuestro corazón para recibir el soplo de Jesús, mostrándonos las llagas de sus manos y de su costado. Desde nuestras llagas dejémonos desafiar una vez más por Su Espíritu.
- ¿Qué nos parece esta reflexión?; ¿A qué te desafía?
Tercer paso:“Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”.
- Francisco, ya resucitado nos convoca durante este año a ser “peregrinas y peregrinos de esperanza”. Esa esperanza que nace de la convicción de que somos hijas e hijos de Dios, animados por Su Espíritu, como recordamos en Pentecostés.
- Los invitamos a escuchar nuevamente la canción “La misma voz”.
- Cantamos-escuchamos.
- Después de un rato de silencio... nos puede brotar alguna oración de petición, de perdón, de acción de gracias... confiando que Dios, nuestro Padre-Madre nos escucha.
- ...
- Traemos al corazón aquell@s que están enferm@s... Y tambien a aquell@s que han fallecido, que han vivido su Pascua, confiando que están resucitados.
- ...
- Junto con todos ellos rezamos: “Padre nuestro...”. Le pedimos a María que nos ayude a reconocernos como hijas e hijos de Dios... “Alégrate María llena eres de gracia...”
- Para terminar esta celebración les ofrecemos esta oración de Francisco papa por la Fraternidad Universal, para seguir descubriendo nuestra “misma voz”, en comunión con la Madre Tierra. Recordemos que el 5 de junio celebramos el día del medio ambiente.
ORACIÓN CRISTIANA ECUMÉNICA
Dios nuestro, Trinidad de amor,
desde la fuerza comunitaria de tu intimidad divina
derrama en nosotros el río del amor fraterno.
Danos ese amor que se reflejaba en los gestos de Jesús,
en su familia de Nazaret y en la primera comunidad cristiana.
Concede a los cristianos que vivamos el Evangelio
y podamos reconocer a Jesús en cada ser humano,
para verlo crucificado en las angustias
de los abandonados y olvidados de este mundo
y resucitado en cada hermano que se levanta.
Ven, Espíritu Santo, muéstranos tu hermosura
reflejada en todos los pueblos de la tierra,
para descubrir que todos son importantes,
que todos son necesarios, que son rostros diferentes
de la misma humanidad que amas.
Amén.
Nos alegra ofrecerles esta celebración.
Los abrazamos sus hermanos, Federico José cp y Carlos cp
Les proponemos para seguir profundizando...
-Los invitamos a escuchar de “un tal Jesús” Nº 142 “Fuego en la tierra”.

Este domingo 8 de junio de 2025 es la fiesta de Pentecostés, con la que los cristianos conmemoran la venida del Espíritu Santo sobre los Apóstoles (Hechos capítulo 2). Celebra el 50 y último día de la temporada de Pascua. Es una fecha cercana a la celebración de Shavuot, que la colectividad judía festeja –este año- entre el atardecer del domingo 1 de junio y la noche del martes 3 de junio de 2025.
En los días de Jesús, antes de que las tropas romanas destruyeran el Templo de Jerusalem, el ritual principal de Shavuot consistía en llevar los “primeros frutos” de la cosecha agrícola como ofrenda al Templo. Shavuot -en aquel entonces- todavía no era popularmente entendida como celebración de la entrega y recepción de la Torah en el Sinaí. Aunque el Libro de los Jubileos (siglo II a.e.c.) ya hace esa conexión, los autores de la época -como el historiador Flavio Josefo y el pensador Filón de Alejandría- no mencionan la teofanía en el Sinaí en sus descripciones de la celebración.
La primera referencia de un maestro rabínico a la conexión entre Shavuot y la entrega de las Tablas de la Ley es un comentario del Rabi Eleazar Ben Pedat, del siglo III e.c. que se encuentra en el Talmud (B. Pesajim 68b). La literatura rabínica califica a Shavuot de Atzeret, un término bíblico que significa “asamblea sagrada,” o quizás más específicamente: “asamblea de cierre del festival.” El uso del término Atzeret enfatizaba el vínculo con el festival (de los panes no leudados) iniciado cincuenta días antes, tratando a Shavuot como su final postergado.
San Pablo y los Apóstoles festejaban Shavuot
Hacia el final del período del Segundo Templo, San Pablo menciona Shavuot en su Primera Carta a los Corintios. Pablo, un judío (ver Hechos 23:6, Soy fariseo, hijo de fariseos), dedicó su ministerio a incluir a no judíos (las ovejas perdidas de la casa de Israel y los gentiles que se les sumasen) entre el rebaño de lo que ahora llamamos primeros cristianos, incluyendo comunidades que ayudó a establecer fuera de la Tierra de Israel, como la de Corinto, en Grecia.
Al escribirles cuándo planea visitar Corinto nuevamente, Pablo informa a la gente de Corinto que celebrará Shavuot ese año en la comunidad de Éfeso (actualmente en Turquía): No quiero verlos ahora solo de paso, pues espero pasar algún tiempo con ustedes, si el Señor lo permite. Pero me quedaré en Éfeso hasta Pentecostés (1Corintios:7-8). La palabra griega Pentecostés (πεντηκοστῆς) significa 'quincuagésimo', refiriéndose al conteo de cincuenta días desde el festival de los panes no leudados, que comenzaba a celebrarse al día siguiente a Pesaj.
El término πεντηκοστῆς era estándar entre los judíos de habla griega, apareciendo en obras que preceden a las de San Pablo, como Tobit (2:1) y 2 Macabeos (12:32). La referencia casual de Pablo a con quiénes pasará Shavuot muestra que la celebración de Shavuot/Pentecostés era parte del ciclo de festivales en estos grupos cristianos primitivos.
Cómo lo narra Hechos de los Apóstoles
Hechos de los Apóstoles, un texto escrito una o dos generaciones después de San Pablo cuenta cómo, en el Shavuot siguiente a la crucifixión de Jesús, el Espíritu Santo descendió sobre sus discípulos: De repente se oyó un gran ruido que venía del cielo, como cuando sopla un viento fuerte, que resonó por toda la casa donde se encontraban. Entonces aparecieron lenguas de fuego, que se distribuyeron y se posaron sobre ellos; se llenaron todos del Espíritu Santo y empezaron a hablar en otros idiomas, según el Espíritu los inducía a expresarse (Hechos 2: 2-4).
La primera lectura del domingo 8 es justamente el fragmento de Hechos que incluye este texto y que además luego dice: En esos días había en Jerusalén judíos devotos, venidos de todas partes del mundo. Al oír el ruido, acudieron en masa y quedaron desconcertados, porque cada uno los oía hablar en su propio idioma. (Hechos 2:6). La primera lectura finaliza afirmando que los judíos devotos dicen de los apóstoles: cada quien los oye hablar de las maravillas de Dios en su propia lengua (Hechos 2:11b).
Cómo lo ve San Pablo
El Espíritu Santo que se posa sobre ellos autentifica que Di-s les acepta al concederles el milagro de hablar espontáneamente en idiomas extranjeros. Si esta historia que narra Hechos tiene una base histórica, es posible que se tratase de la glosolalia—emitir sonidos incomprensibles, expresando la alegría y el placer del hablante-. La historia probablemente fue re-interpretada y presentada como algo milagroso, porque Pablo en su carta a los corintios San Pablo criticaba la glosolalia, al escribir que puede ser egocéntrica y menos que la profecía.
Fomenten este amor y anhelen los dones espirituales, pero sobre todo el don de profetizar. Porque el que habla en lenguas, en realidad no habla con los demás, sino con Dios. Nadie entiende lo que dice, pues habla secretos por medio del Espíritu. Pero el que profetiza, habla a los demás para darles fuerzas, ánimo y consuelo. El que habla en lenguas se fortalece a sí mismo, pero el que profetiza fortalece a toda la iglesia. Me gustaría que todos ustedes pudieran hablar en lenguas, pero me gustaría más que todos pudieran profetizar... (1 Corintios 14:1-4).
San Pablo contrasta la glosolalia con la palabra que da enunciados significativos, que, según él, deben ser preferidos porque edifican a otros y no solo al hablante. La re-interpretación del evento en el libro de los Hechos, que lo presenta como una fluidez milagrosa en idiomas extranjeros, quizás fue para distanciar el relato de lo que ocurrió con los discípulos de Jesús de la glosolalia que San Pablo critica.
Sin embargo, la conexión entre Pentecostés y la glosolalia persiste, especialmente en el movimiento pentecostal moderno, cuyo nombre se inspira en la versión de la historia de los apóstoles que nos trae el libro Hechos, ya que los miembros de iglesias pentecostales continúan practicando la glosolalia hasta el día de hoy.
Para cuando se compuso Hechos, Shavuot probablemente ya era entendido por muchos judíos como el festival que conmemora la revelación en el Sinaí. Por lo tanto, la historia de los discípulos de Jesús recibiendo el Espíritu Santo en Pentecostés reinterpreta el festival de Shavuot como una celebración de este nuevo orden religioso. Al mismo tiempo, los cristianos continúan reconociendo la importancia de los Diez Mandamientos como base de la moralidad, y las liturgias cristianas para Pentecostés a veces incluyen el relato del Éxodo sobre la revelación en el Sinaí, en una clara referencia a la comprensión rabínica de Shavuot.
En los albores del cristianismo, Pentecostés se celebraba como el “sello” (σφραγίς) del período de 50 días de celebración (de Pascua), atestiguado por primera vez a finales del siglo II d.C., especialmente en el norte de África y en algunas partes de las iglesias orientales. Más tarde, fueron designados días específicos dentro de este período como festivales distintos, con sus propias liturgias, cada uno conmemorando un evento diferente tras la crucifixión de Jesús: La Pascua de resurrección, la Ascensión de Jesús, y Pentecostés.
Fue así que Pentecostés dejó de ser el punto final de una temporada y pasó a ser un día de celebración por el don del Espíritu Santo (como narra Hechos 2). Desde el Concilio Vaticano II la Iglesia Católica, y muchas iglesias protestantes, han vuelto a ver los cincuenta días que siguen al Día de Pascua como una temporada que concluye con el Domingo de Pentecostés, en lugar de ver a Pentecostés como una festividad independiente (sobre la venida del Espíritu Santo). Esto acerca de nuevo la visión cristiana de Pentecostés a la visión judía de Shavuot.
Nadie dice que el emitir sonidos desarticulados, que ningún mensaje comunican a otros, sea algo malo. Pero también la lectura del Evangelio del domingo 8 de Junio nos enseña que por encima de ser una expresión in-inteligible de la conexión con el Espíritu Santo, la Palabra es importante: Y la palabra que están oyendo no es mía, sino del Padre, que me envió. (Juan 14: 24b).
En mi opinión, nos haría bien a todos considerar que nos hemos hecho un mundo en el que se valora más hablar más fuerte o hablar primero que decir la verdad; un mundo donde la desinformación es tanta que parece que la verdad verdadera ya no merece ocupar un lugar. En este mundo babélico de algoritmos, diseñados para categorizar y dividirnos con fines de marketing, bienvenida sea la necesaria enseñanza de San Pablo acerca de la Palabra plena, constructiva, superior a la mera emisión de sonidos, para volver a calibrar nuestra visión de quiénes somos, para qué estamos.
Que tengas una bendecida semana.
La Sociedad Biblica Católica Internacional (SOBICAIN) presente en la entrega del
“Premio Convergencia”
El Premio Convergencia, pensado como un tributo al diálogo judeocristiano, suena como una excelente manera de fomentar la comprensión y el respeto entre diferentes tradiciones.
La escultura "Convergencia tras la divergencia" de Alejandro Ferreiro, en cerámica policromada, seguramente será un hermoso símbolo de este propósito.
Fiesta de la Ascension | Domingo 1 de junio 2025 | Federico cpy Carlos cp
“Crece desde el pie”

Primer paso: Contemplamos nuestra vida
- Jesús nos enseña que Dios es amar. Por eso necesitamos cultivar esta relación de amor. Gracias a él nos encontramos en comunión con todo, todas y todos. Nos encontramos... en el Nombre de Dios Padre-Madre, siempre presente como el sol y las estrellas; del Hijo, Jesús nuestro hermano y maestro y del Viento siempre nuevo del Espíritu Santo. Amén
- Comienza un tiempo de cuatro fiestas. Esta primera de la Ascensión, luego Pentecostés, Santísima Trinidad y Cuerpo de Jesús. Otra vez, la liturgia nos ofrece un proceso pedagógico para que podamos comprender al Dios con nosotros, al Dios comunidad que nos convoca a la comunión, al encuentro. Comienza con el Jesús que “se va” para darnos el Espíritu.
- Por eso vamos a imaginarnos que el Jesús que asciende nos dice: “No se olviden que todo crece desde el pie”. Cantemos junto con Alfredo Zitarrosa, cantor uruguayo: “Crece desde el pie” y así empezar a contemplar nuestra vida y la de Jesús.
CRECE DESDE EL PIE
Canción de Alfredo Zitarrosa
Crece desde el pie, musiquita. Crece desde el pie
Uno dos y tres, derechita. Crece desde el pie
Crece la pared por hiladas. Crece la pared
Crece desde el pie, amurallada. Crece desde el pie.
Crece desde el pie, musiquita. Crece desde el pie
Uno dos y tres, derechita. Crece desde el pie
Crece la pared por hiladas. Crece la pared
Crece desde el pie, amurallada. Crece desde el pie
Dentro de su lata, la mata. Crece desde el pie
Crece desde el pie, la fogata. Crece desde el pie.
Crecen los mejores amores. Crecen desde el pie
Para sus colores, las flores. Crecen desde el pie
Crece desde el pueblo, el futuro. Crece desde el pie
Ánima del rumbo seguro. Crece desde el pie
Cantan para usted los cantores. Crecen desde el pie
Un poco de fe y los tambores pueden florecer.
Crece desde el pie, la mañana. Crece desde el pie
El sonido de la campana. Crece desde el pie
Crece desde el pie, la semana. Crece desde el pie
No hay revoluciones tempranas. Crecen desde el pie
No olvides que el día y la hora. Crecen desde el pie
Después de la noche, la aurora. Crece desde el pie
Crece la pared por hiladas. Crece la pared
Crece desde el pie, amurallada. Crece desde el pie
No olvides que el día y la hora. Crecen desde el pie
Después de la noche, la aurora. Crece desde el pie
Crece desde el pueblo, el futuro. Crece desde el pie
Ánima del rumbo seguro. Crece desde el pie
Tiempo personal:
- Alfredo Zirarrosa, de diversas maneras nos recuerda que la vida “crece desde el pie”. Si pensas en tus procesos personales, familiares o comunitarios...
- ¿Podes contemplar, valorar, cómo has ido “creciendo desde el pie”?
- ...
- ¿A nivel social has sido testigo y protagonista de esos cambios que “crecen desde el pie”?
- ...
- ¿Podes contemplar, valorar, cómo has ido “creciendo desde el pie”?
- Si te parece, lo podes escribir.
- Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.
Reflexión:
- Vivimos tiempos acelerados, del “llame ya”, y ... si tengo dinero, lo tengo lo más rápido posible en la puerta de mi casa. La era tecnológica nos aporta muchas cosas, sin lugar a dudas, sin embargo no podemos olvidar que todo “crece desde el pie”. Como recién nos decía Don Alfredo Zitarrosa: “Crece la pared por hiladas. Crece la pared. Crece desde el pie, amurallada. Crece desde el pie. Dentro de su lata, la mata. Crece desde el pie. Crece desde el pie, la fogata. Crece desde el pie”.
- El poeta nos recuerda lo esencial, la vida tiene su ritmo, sus procesos, sus ciclos, necesitamos para crecer atravesar otoños, inviernos, primaveras y veranos, literal y simbólicamente. De cada uno de esos tiempos aprendemos, cada estación nos regala su novedad. Como recién pensamos en nuestros procesos personales, familiares, comunitarios, tenemos la experiencia que todo el tiempo tenemos que cuidar, cultivar esos lazos de amor. Como recién cantamos: “Crecen los mejores amores. Crecen desde el pie. Para sus colores, las flores. Crecen desde el pie. Cantan para usted los cantores. Crecen desde el pie. Un poco de fe y los tambores pueden florecer”.
- A nivel social los procesos colectivos también son desde el pie. Recién recordamos junto con el poeta: “Crece desde el pueblo, el futuro. Crece desde el pie. Crece desde el pie, la mañana. Crece desde el pie. No hay revoluciones tempranas. Crecen desde el pie”. En estos tiempos donde los poderosos intentan desarticular y desacreditar a las organizaciones y luchas populares, no tenemos que olvidarnos que la vida de los pueblos siempre “crecen desde el pie”. Por eso hay que seguir sembrando a pesar y a través de tantas dificultades. Vale recordar ese dicho: “Cuando no se pueden hacer “paredes” es decir: cambios estructurales, hay que hacer “ladrillos”: proyectos pequeños, creíbles y concretos; porque cuando podamos hacer “paredes” ya tenemos “los ladrillos” hechos”.
- Este sábado 24 de mayo se cumplieron10 años de la carta de Francisco papa: “Laudato Si”, sobre el cuidado de la casa común. Desde el pie ha ido creciendo este amor, lucha y cuidado por la madre tierra, en la iglesia y en todo mundo. Esta carta de Francisco ha sido un gran aporte para la humanidad, porque unió la pasión de la tierra con la pasión por la humanidad. La semana pasada la red de las universidades católicas de Iberoamérica estuvieron reunidas en Río de Janeiro (Brasil) preparando un documento para la COP 30 (conferencia de la ONU por el cambio climático que será en noviembre). León papa les recordaba, el martes 20 de mayo a los rectores que “nos ocupemos de esta posible remisión entre la deuda pública y la deuda ecológica como nos había dicho Francisco este 1º de año el día de la jornada mundial de la paz”.
- Por eso... “No olvides que el día y la hora. Crecen desde el pie. Después de la noche, la aurora. Crece desde el pie”. Vayamos al encuentro de Jesús que sabe que todo crece desde el pie.
- Qué nos provoca esta reflexión?, ¿Qué nos hace sentipensar?
Según la Comunidad de Lucas 24, 46-53
En aquel tiempo, Jesús se apareció a sus discípulos y les dijo: “Está escrito que el Mesías tenía que padecer y había de resucitar de entre los muertos al tercer día, y que en su nombre se había de predicar a todas las naciones, comenzando por Jerusalén, la necesidad de volverse a Dios para el perdón de los pecados. Ustedes son testigos de esto. Ahora yo les voy a enviar al que mi Padre les prometió. Permanezcan, pues, en la ciudad, hasta que reciban la fuerza de lo alto”. Después salió con ellos fuera de la ciudad, hacia un lugar cercano a Betania; levantando las manos, los bendijo, y mientras los bendecía, se fue apartando de ellos y elevándose al cielo. Ellos, después de adorarlo, regresaron a Jerusalén, llenos de gozo, y permanecían constantemente en el templo, alabando a Dios.
Reflexión:
- Siempre ha sido una tentación para los discípul@s de Jesús de ayer y de hoy, esperar intervenciones extraordinarias, “maravillosas” de Dios... para demostrar cómo Dios nos salva. En cambio Jesús nos dice una y otra vez, no se olviden que todo “crece desde el pie”. En concreto en plena última cena, cuando afuera de esas cuatro paredes estaban conspirando para matarlo, Jesús los convoca alrededor de la mesa, se inclina y les lava los pies. Luego comparte el pan y el vino convocándolas y convocándolos a que sigan multiplicando mesas y a que se laven los pies los unos a los otros. Ellas y ellos saben que esa manera artesanal de crear fraternidad, solidaridad y servicio, “crece desde el pie”.
- Les y nos envía todo el tiempo el Espíritu, como recién leímos: “ahora yo les voy a enviar al que mi Padre les prometió”. Esa promesa tiene un “para”... es paraque seamos “testigos” ahí donde estamos y sigamos multiplicando la buena noticia de Jesús.
- Por eso no se trata de quedarnos mirando al cielo, se trata de arremangarse y ponerse a trabajar en favor de la vida, la justicia y la verdad al estilo de Jesús. Se trata de irradiar, contagiar, “ser testigos” de esta manera de vivir.
- Nos llegó esta oración del actual papa León, que hizo cuando era un cura joven en Perú. Nos parece que tiene mucho que ver con esta paradoja que... para poder “ascender”, vivir en plenitud, como Jesús, hay que saber que todo “crece desde el pie”. Sintamos, reflexionemos y recemos con esta oración.
“Hermanos, hermanas... a ustedes les hablo, sobre todo a los que ya no creen. No esperan, no oran, porque piensan que Dios se fue. A los que están hartos de los escándalos, del poder mal usado, del silencio de una iglesia que a veces parece más palacio que casa. Yo también me enojé con Dios. Yo también vi morir gente buena, sufrir a los niños, llorar a los abuelos sin medicina. Y sí... hubo días en que solo recé y sentí solo eco.
Pero luego descubrí algo: Dios no grita. Dios susurra. Y a veces susurra desde el barro, desde el dolor de una abuela que te de comer sin nada. Yo no vengo a ofrecerles una fe perfecta. Vengo a decirles que la fe es una caminata con piedras, charcos y abrazos inesperados. No te pido que creas en todo. Te pido que no cierres la puerta. Que le des una oportunidad al Dios que te espera sin juzgarte.
Soy solo un cura que vio a Dios en la sonrisa de una mujer que perdió a su hijo... y aun así cocinaba para los demás. Eso me cambió. Así que, si estas roto, si no crees, si estas cansado de mentiras... ven igual con tu rabia, tu duda, tu mochila sucia. Aquí nadie te va a pedir tarjeta vip. Porque esta iglesia, mientras yo respire, será casa para los que no tienen casas, y descanso para los que están agotados. Dios no necesita soldados, necesita hermanos. Tú, sí, tú... eres uno de ellos”.
- Jesús ascendiendo... nos dice junto con Zitarrosa: “No olvides que el día y la hora. Crecen desde el pie. Después de la noche, la aurora. Crece desde el pie”
- ¿Qué nos parece esta reflexión?; ¿A qué te desafía?
Tercer paso:“Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”.
- Francisco, ya resucitado nos convoca durante este año a ser “peregrinas y peregrinos de esperanza”. Esa esperanza que nace de la convicción de que somos hijas e hijos de Dios.
- Los invitamos a escuchar nuevamente la canción “crece desde el pie”.
- Cantamos-escuchamos.
- Después de un rato de silencio... nos puede brotar alguna oración de petición, de perdón, de acción de gracias... confiando que Dios, nuestro Padre-Madre nos escucha.
- ...
- Traemos al corazón aquell@s que están enferm@s... Y tambien a aquell@s que han fallecido, que han vivido su Pascua, confiando que están resucitados.
- Para terminar esta celebración les ofrecemos esta oración de Mauricio Silva: “Yo sé que Tú estás”, el cura barrendero Uruguayo, detenido-desaparecido en las calles de Bs. As. el 14 de junio de 1977. Mauricio sabía muy bien que la vida crece desde el pie. Recemos con él...
YO SE QUE TÚ ESTAS.
Mauricio Silva
Señor, yo sé que Tú estás en la fe luminosa de una noche de estrellas,
Señor, yo sé que Tú estás en un día radiante de azul y de sol.
Tu estas... Tú estás.
Yo sé que Tú estás, en la espera gozosa de un niño que viene,
de una carta que llega, de un amigo que vuelve. Tú estás, Tú estás.
Yo sé que Tú estás en el inmenso amor de unas manos que abrazan
y en el puro cariño del beso que me dan. Tú estás... Tú estás.
Mas también sé que estás en la fe desprovista y desnuda
cuando un día y otro día le cuenta su rutina
de trabajo y pobreza y mi alma se hunde en tiniebla total.
Yo sé que Tú estás, cuando la esperanza es cuesta empinada,
la cumbre es incierta y las fuerzas muy pocas. Tú estás. Tú estás.
Yo sé que Tú estás cuando amar es un surco humilde y oscuro,
que reclama al grano ser fecundo y morir en soledad. Tú estás. Tú estás.
Yo sé que Tú estás, Señor que te creo.
Señor, que te espero. Señor, que me amas.
Tú estás.
Nos alegra ofrecerles esta celebración.
Los abrazamos sus hermanos, Federico José cp y Carlos cp
Les proponemos para seguir profundizando...
-Los invitamos a escuchar de “un tal Jesús” Nº130 “Sobre las nubes del cielo”.
- https://youtu.be/6NpLr9v648g?si=nZ2mgT9Tp64cNNNI
6º domingo de Pascua | 25 de mayo 2025 | Federico cpy Carlos cp

“Corazón libre”
Primer paso: Contemplamos nuestra vida
- Jesús nos enseña que Dios es amar. Por eso necesitamos cultivar esta relación de amor. Gracias a él nos encontramos en comunión con todo, todas y todos. Nos encontramos... en el Nombre de Dios Padre-Madre, siempre presente como el sol y las estrellas; del Hijo, Jesús nuestro hermano y maestro y del Viento siempre nuevo del Espíritu Santo. Amén
- Este 6º domingo de Pascua Jesús nos dirá “El que me ama será fiel a mi palabra, y mi Padre lo amará; iremos a él y habitaremos en él”. La canción “corazón libre” de Rafael Amor nos puede ayudar a templar nuestro corazón para contemplar nuestras fidelidades, las fidelidades de la comunidad de Juan y las de Jesús.
CORAZON LIBRE
Rafael Amor
Te han sitiado corazón, y esperan tu renuncia.
Los únicos vencidos corazón, son los que no luchan.
NO TE ENTREGUES, CORAZÓN LIBRE,
NO TE ENTREGUES. (BIS)
No lo dejes corazón, que maten la alegría.
Remienda con un sueño corazón, tus alas mal heridas.
Y recuerda corazón,
la infancia sin fronteras,
el tacto de la vida corazón, carne de primavera.
Se equivocan corazón,
con frágiles cadenas.
Más viento que raíces corazón, destrózalas y vuela.
No los oigas corazón, que sus voces no te aturdan.
Serás cómplice y esclavo corazón, si es que los escuchas.
Adelante corazón, sin miedo a la derrota.
Durar no es estar vivo corazón. Vivir es otra cosa.
Tiempo personal:
- Recien cantamos: “Te han sitiado corazón,
y esperan tu renuncia.
Los únicos vencidos corazón, son los que no luchan”. Recordá algunas de esas situaciones, que por diferentes motivos te has sentido “sitiad@-rodead@”.
- ¿Cómo los viviste y cómo pudiste atravesar esos momentos?
- ...
- ¿Cómo los viviste y cómo pudiste atravesar esos momentos?
- Algun@ te dijo con su vida: “No te entregues, no te rindas corazón libre, no te entregues”
- ¿Cómo te ayudaron?; ¿Qué te ayudó a ser fiel a tus convicciones?
- Si te parece, lo podes escribir.
- Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.
Reflexión:
- Valoramos la fidelidad, aunque nos cueste sostenerla. Para sostener nuestros compromisos necesitamos que otros nos digan y nosotros mismos desde adentro nos digamos: “No te entregues corazón libre, no te rindas”. No se trata solo de voluntad, que es importante, necesitamos de la familia, la comunidad, de esa red de vínculos para sostener nuestras convicciones. Que ellas y ellos nos digan con su vida y sus palabras: “No lo dejes corazón, que maten la alegría. Remienda con un sueño corazón, tus alas mal heridas”.
- Muchos conocemos la fuerza que tiene el apoyo de otros, por ejemplo, los que participan en los grupos de Alcohólicos Anónimos (A.A.) o Narcóticos Anónimos (N.A.). El lema que tienen grabado a fuego y les ayuda a ser fieles es: “Solo por hoy”. Solo por hoy no tomo, solo por hoy no me drogo... solo por hoy decido estar limpio...para poder vivir y para enfrentar esta enfermedad. Ellos y ellas se dan fuerzas para sostenerse (los unos a los otros) diciéndose: “solo por hoy”. Como se dijeran: “No los oigas corazón, que sus voces no te aturdan. Serás cómplice y esclavo corazón, si es que los escuchas.”
- Además de la necesidad del otro, tienen la necesidad del “Poder Superior” que los vuelve a centrar y alentar de nuevo en la vida. Todos los días rezan esa profunda y sabia oración: “Dios concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, el valor para cambiar las cosas que puedo, y la sabiduría para reconocer la diferencia”. Como si Dios les dijera: “Adelante corazón sin miedo a la derrota. Durar no es estar vivo corazón. Vivir es otra cosa”.
- Sabemos que “el dios dinero”necesita de consumidores, no de seres humanos libres. Hemos creado un sistema que alienta cada vez más ese “sálvense quien pueda”, exacerbando el individualismo, la indiferencia y la ambición. También es verdad que muchas veces nos dejamos aturdir, nos gana la comodidad y nuestros temores naturales se vuelven miedos que nos paralizan. Sin embargo desde lo más profundo de nuestro corazón sentimos que Dios y los otros nos dicen: “Se equivocan corazón, con frágiles cadenas. Más viento que raíces corazón, destrózalas y vuela”.
- Con todo esto en el corazón vayamos al encuentro de Jesús, nuestro maestro que desde aquella la última cena nos canta: “No te entregues corazón libre, no te rindas...”
- Qué me provoca esta reflexión?, ¿Qué nos hace sentipensar?
Según la Comunidad de Juan 14, 23-29.
Durante la Última Cena, Jesús dijo a sus discípulos: El que me ama será fiel a mi palabra, y mi Padre lo amará; iremos a él y habitaremos en él. El que no me ama no es fiel a mis palabras. La palabra que ustedes oyeron no es mía, sino del Padre que me envió. Yo les digo estas cosas mientras permanezco con ustedes. Pero el defensor, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi Nombre, les enseñará todo y les recordará lo que les he dicho.
Les dejo la paz, les doy mi paz, pero no como la da el mundo. ¡No se inquieten ni teman! Me han oído decir: “Me voy y volveré a ustedes”. Si me amaran, se alegrarían de que vuelva junto al Padre, porque el Padre es más grande que Yo. Les he dicho esto antes que suceda, para que cuando se cumpla, ustedes crean.
Reflexión:
- Jesús nos dice con claridad: “El que me ama será fiel a mi palabra, y mi Padre lo amará; iremos a él y habitaremos en él”. La comunidad de Juan, en medio de las persecuciones que están viviendo tiene esta convicción, como si nos dijeran: “Así como Jesús ha sido fiel y ha cultivado su relación con Dios Abba, Padre y Madre, así nosotros nos mantenemos unidos a él. Sentimos y creemos que Dios habita en medio de nosotros. Su Presencia nos da coraje y lucidez para encarnar su Buena Noticia aquí donde estamos”.
- Además la comunidad de Juan vive esta otra convicción y nos la quiere comunicar con alegría: “El defensor, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi Nombre, les enseñará todo y les recordará lo que les he dicho”. Como si nos dijera: “Para ser fieles y para seguir amando al estilo de Jesús, necesitamos de la fuerza de Su Espíritu”.
- Litúrgicamente nos estamos preparando para celebrar la fiesta del Espíritu Santo, la fiesta de Pentecostés el 8 de junio; 50 días después de la Pascua. La liturgia pedagógicamente nos quiere ayudar a caer en la cuenta de la presencia animante del Espíritu, por eso estamos contemplando este texto de Juan en la última cena. Pero en realidad para la comunidad de Juan, el mismo Jesús Resucitado, mostrando sus llagas sopla sobre sus discípul@s, que estaban encerrados por miedo a los judíos: “Sopló sobre ellos y les dijo: Reciban el Espíritu Santo” (Jn.20, 22 ). La comunidad de Mateo y de Marcos, nos comparten que fue en la cruz donde Jesús nos entregó el Espíritu: “...inclinó la cabeza y entregó Su Espíritu” (Mc. 15, 37; Mt. 27,30).
- La convicción de las cuatro comunidades, que nos regalaron su evangelio, es que Jesús nos entregó Su Espíritu, para que sigamos haciendo realidad el Reino-Sueño de Dios, de hacernos hermanos y hermanas. Su Espíritu nos sigue cantando: “Y recuerda corazón, la infancia sin fronteras, el tacto de la vida corazón, carne de primavera”. Como si nos dijeran: “Recordemos como los niñ@s que el amor de Dios no tiene fronteras y dejémonos abrazar, sintamos su amor apasionado como lo hacen los jóvenes”. Su Espíritu nos canta en cada amanecer: “No te entregues corazón libre, no te rindas”.
- Por eso Jesús nos sigue diciendo: “Les dejo la paz, les doy mi paz, pero no como la da el mundo”, como nos viene diciendo el papa León, “una paz desarmada y desarmante”. Una paz que sigue aprendiendo a ir al encuentro del otro con el corazón en la mano y al mismo tiempo la decisión de eliminar las armas, que toda esa perversa inversión de los gobiernos por las armas, se invierta en el cuidado de la vida. Como hemos rezado tantas veces con Francisco: “Impúlsanos a crear sociedades más sanas y un mundo más digno, sin hambre, sin pobreza, sin violencia, sin guerras”. Confiamos en las palabras de Jesús: “el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi Nombre, les enseñará todo y les recordará lo que les he dicho”.
- ¿Qué nos parece esta reflexión?; ¿Sentís esa presencia animante del Espíritu de Jesús?; ¿Cómo te das cuenta?.
Tercer paso:“Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”
- Francisco, ya resucitado nos convoca durante este año a ser “peregrinas y peregrinos de esperanza”. Esa esperanza que nace de la convicción de que somos hijas e hijos de Dios.
- Los invitamos a escuchar nuevamente la canción “Corazón libre”.
- Cantamos-escuchamos.
- Después de un rato de silencio... nos puede brotar alguna oración de petición, de perdón, de acción de gracias... confiando que Dios, nuestro Padre-Madre nos escucha.
- ...
- Traemos al corazón aquell@s que están enferm@s... Y tambien a aquell@s que han fallecido, que han vivido su Pascua, confiando que están resucitados.
- Cerremos esta celebración rezando esta oración que Francisco nos regaló en la carta por “la fraternidad universal”, Fratelli Tutti, para seguir ensanchando nuestra capacidad de amar, al estilo de Jesús.
ORACIÓN AL CREADOR
Señor y Padre de la humanidad,
que creaste a todos los seres humanos
con la misma dignidad, infunde
en nuestros corazones un espíritu fraternal.
Inspíranos un sueño de reencuentro, de diálogo,
de justicia y de paz.
Impúlsanos a crear sociedades más sanas
y un mundo más digno,
sin hambre, sin pobreza, sin violencia, sin guerras.
Que nuestro corazón se abra
a todos los pueblos y naciones de la tierra,
para reconocer el bien y la belleza
que sembraste en cada uno,
para estrechar lazos de unidad,
de proyectos comunes,
de esperanzas compartidas.
Amén.
Nos alegra ofrecerles esta celebración.
Los abrazamos. Federico José cp y Carlos cp
Les proponemos para seguir profundizando...
-Los invitamos a escuchar de “un tal Jesús”: Nº 110 “La cena de pascua”
- https://youtu.be/RIlBVV_dOI0?si=0oQFS-Y_YJ1lzFp-

SHALOM!
Este domingo -25 de Mayo ¡Fiesta patria en la Argentina!- en las iglesias se leerá que el Concilio de Jerusalem (el primer concilio de todos los de la cristiandad) dispuso que subiesen Pablo y Bernabé a Jerusalem, y algunos otros de ellos, a los apóstoles y a los ancianos, para tratar (Hechos 15: 2b) una cuestión.
Lo que hicieron fue desautorizar a algunos que (sin haber sido enviados por los apóstoles) enseñaban a los hermanos: Si no os circuncidáis conforme al rito de Moisés, no podéis ser salvos (Hechos 15: 1b), y además pretendían exigirles que vivieran de acuerdo a las leyes propias del pueblo judío. El Concilio envió a diferentes congregaciones de seguidores de Jesús –a los que no seguían las prácticas judías porque provenían de pueblos, diferentes del judío- una carta, que les sería entregada por San Pablo, Bernabé, y otras dos personas designadas por los apóstoles.
El dictamen del Concilio de los Apóstoles fue: Porque ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros, no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias: que os abstengáis de lo sacrificado a ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación; de las cuales cosas si os guardareis, bien haréis. (Hechos 15 :28-29). ¿Por qué elijo este fragmento del texto?
Porque lo que los apóstoles dictaminaron que era necesario que hiciesen los nuevos discípulos provenientes de otros pueblos y otras tradiciones –a los que no querían imponerles ninguna carga innecesaria- es algo que la cristiandad en general parece ya no considerar necesario, y –en mi opinión- se justifica que nos detengamos unos momentos a reflexionar sobre cómo y porqué la tradición cristiana dejó de lado las recomendaciones que los apóstoles consideraban necesarias. ¡Y no se trata solamente de los apóstoles!
¿Qué importancia tienen las normas gastronómicas judías para la cristiandad?
¿Es posible que los siguientes versículos tengan que ver con lo que los apóstoles dictaminaron? No malinterpreten la razón por la cual he venido. No vine para abolir la ley de Moisés o los escritos de los profetas. Al contrario, vine para cumplirla. Les digo la verdad, hasta que desaparezcan el cielo y la tierra, no desaparecerá ni el más mínimo detalle de la ley de Dios hasta que su propósito se cumpla. Entonces, si no hacen caso al más insignificante mandamiento y les enseñan a los demás a hacer lo mismo, serán llamados los más insignificantes en el reino del cielo; pero el que obedece las leyes de Dios y las enseña será llamado grande en el reino del cielo. Les advierto: a menos que su amor a la ley supere a la de los maestros de la ley religiosa y a la de los fariseos, nunca entrarán en el reino del cielo. (Mateo 5:17-20).
San Pablo, por su parte, también enseña a sus discípulos (no judíos) lo mismo que el Concilio de los Apóstoles ya dictaminó: “ que os abstengáis de lo sacrificado a ídolos”, Pablo se los dice así: Por tanto, amados míos, huid de la idolatría. 1Corintios 10:14). Y va aún mas lejos y explica que: No podéis beber la copa del Señor, y la copa de los demonios; no podéis participar de la mesa del Señor, y de la mesa de los demonios (1Corintios 10:21).
La mesa de los demonios de la que habla es la que sirve el tipo de comida que le está prohibido comer a los judíos. En la tradición judía se enseña que solamente puede comerse la carne de algunas especies de animales (el cerdo no está entre los permitidos) que además deben ser sacrificados de una manera especial: de manera rápida, sin asustarlos, con un corte certero hecho con una cuchilla bien afilada, y luego de muertos deben ser desangrada la carne completamente. Está prohibido comer la carne de animales sacrificados de otro modo (aunque se trate de una de las especies permitidas), o que aún tenga sangre.
Hoy en día, la mayoría de las personas compra la carne en comercios en los que no se ve (y por lo tanto no se sabe) cómo sacrifican al animal (¡sacrifican!). Hace dos mil años, en Judea, la carne que no era obtenida sacrificando un animal permitido, de la manera prescripta, y luego des-sangrándola, era considerada carne impura, prohibida como si hubiese sido obtenida de un ritual pagano idólatra.
Jesús no vino sino para las ovejas perdidas de la casa de Israel (Mateo 15:24), vino principalmente para aquellos descendientes de los Israelitas que se habían apartado de la ley de Moisés hacía varias generaciones. Él vino para que ésa parte de Israel pudiera volver (ellos y las gentes de otros pueblos que les acompañasen) al Dios de Israel, pero sin volver a la Alianza y leyes del Sinaí, de las que se habían alejado. Por eso, para los discípulos de Jesús venidos de otros pueblos, no correspondía pretender obligarlos a que vivieran de acuerdo a las leyes de un pueblo que no era el suyo.
Pero había que recomendarles que vivieran de acuerdo a esas leyes, conociéndolas y respetándolas, aunque no fueran obligatorias para ellos. Por eso los apóstoles dictaminan: que os abstengáis de lo sacrificado a ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación; de las cuales cosas si os guardareis, bien haréis. (Hechos 15 :28-29). Lo de ahogado se refiere a animales matados por asfixia, y lo de fornicación a la vida sexual fuera del matrimonio.
También San Pablo enseña que sus discípulos NO están obligados a comer según lo exige la tradición judía: De todo lo que se vende en la carnicería, comed, sin preguntar nada por motivos de conciencia; porque del Señor es la tierra y su plenitud. Si algún incrédulo os invita, y queréis ir, de todo lo que se os ponga delante comed, sin preguntar nada por motivos de conciencia. (1Corintios 10: 25-27).
Pero San Pablo no deja de recomendarles que tengan en cuenta este aspecto de la tradición judía como algo importante, también para la espiritualidad de los cristianos de otros pueblos: Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica (1Cor 10: 23). Por eso dice Mas si alguien os dijere: Esto fue sacrificado a los ídolos; no lo comáis, por causa de aquel que lo declaró, y por motivos de conciencia; porque del Señor es la tierra y su plenitud (1 Cor 10:28).
La espiritualidad judía y la comida Kasher
Las normas tradicionales judías no son recomendaciones para cuidar la salud de las personas, o el Señor las hubiera incluido entre las normas para toda la humanidad (las leyes de Noé). Por otra parte, las personas que no cumplan con ellas enfermarían. Son para que la espiritualidad atraviese cada aspecto de nuestras vidas. El deseo primal de los seres humanos es comer de lo prohibido. Adán y Eva sucumbieron a ese deseo que ha permanecido predominante en la psique humana desde aquel día trascendental. Por "comer" sin respetar un NO, el hombre emergió del Jardín del Edén hacia el mundo del pecado.
A través de las normas relacionadas con la comida, el deseo primario del hombre se redirige hacia un propósito más elevado. Es el comienzo de un proceso correctivo. El acto de comer facilita la fusión del cuerpo y el alma. Es a través del proceso de alimentación que se transforma el polvo de la tierra en un alma viviente. El individuo justo come con el propósito de saciar el alma (Proverbios 13:25).
En la batalla por la supremacía de lo espiritual, el ser humano tiene dos estrategias disponibles. Puede practicar la abstinencia, renegando la realidad de nuestra existencia material e intentando aniquilar totalmente el deseo innato de consumo, o puede redirigir esa inclinación sublimándola hacia un propósito superior. Porque No sólo de pan vive el hombre, sino de La Palabra de Dios (Deut. 8:3).
El motivo por el cual la cristiandad dejó atrás la enseñanza de las normas de vida que para la tradición judía son obligatorias es totalmente ajeno a las enseñanzas de Jesús, Sus apóstoles, y San Pablo; responde mas bien a circunstancias políticas de hace 2000años. Sucede que el emperador Domiciano (años 81-96) aumentó el impuesto que su predecesor había creado para cobrarle a todos los que vivieran como judíos.
Una consecuencia de que la naciente cristiandad olvidase que Jesús, los apóstoles y San Pablo consideraban que era importante que conocieran estas normas, aunque no estén obligados a vivir según ellas, fue que la cristiandad soltó amarras de la tradición espiritual judía. Eso le permitió desarrollar su propia tradición interpretativa y una espiritualidad diferente. Hoy, que el Fiscus Iudaicus ya no rige y los cristianos que así lo quieran pueden volver a aprender sobre la espiritualidad judía, sin perder su identidad cristiana. Una manera de hacerlo es aprender (y valorar) las normas de la gastronomía kasher.
5º domingo de Pascua | 18 de mayo 2025 | Federico cp y Carlos cp
“El amor volverá”

Primer paso: Contemplamos nuestra vida
- Jesús nos enseña que Dios es amar. Por eso necesitamos cultivar esta relación de amor. Gracias a él nos encontramos en comunión con todo, todas y todos. Nos encontramos... en el Nombre de Dios Padre-Madre, siempre presente como el sol y las estrellas; del Hijo, Jesús nuestro hermano y maestro y del Viento siempre nuevo del Espíritu Santo. Amén
- Este5º domingo de PascuaJesús nos dice, en el contexto de la última cena: “Ustedes deben amarse unos a otros como yo los he amado”. Imaginemos a Jesús que nos canta desde esa última cena, esta hermosa canción de Teresa Parodi: “El amor volverá”.
EL AMOR VOLVERÁ
Hoy que la esperanza ha vuelto te regalaré la flor
que ha nacido esta mañana en mi balcón
Sin prisa salí a caminar buscando tu abrazo y el sol
que siempre ilumina el jardín donde es nuestro el amor
donde es nuestro el amor
Cantamos por necesidad por eso es hermoso cantar
sabiendo que pese al dolor el amor volverá
el amor volverá el amor volverá
el amor volverá …Lara…El amor volverá.
En nombre de los que no han vuelto
y nunca el olvido olvidó te pido me dejes cantar
mis canciones de amor.
Te espero de pie en el umbral de un sueño que no morirá
yo sé que podremos cambiar noche por claridad noche por claridad.
Tiempo personal:
- Así como hemos imaginado a Jesús, diciéndonos en aquella última cena: “sabiendo que pese al dolor el amor volverá”. Te invitamos a recordar algunas de esas partidas, alguna persona que ha fallecido, que ha vivido su pascua y... atravesando “el dolor”, seguis sintiendo su amor resucitado.
- ¿Cómo vivís este amor, esta nueva presencia resucitada, de él o de ella?; ¿Cómo seguis “cultivando” ese amor?
- ...
- ¿Qué te enseñó esta partida, este dolor de su ausencia, sobre el amor?
- ...
- ...
- ¿Cómo vivís este amor, esta nueva presencia resucitada, de él o de ella?; ¿Cómo seguis “cultivando” ese amor?
- Si te parece, lo podes escribir.
- Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.
Reflexión:
- Todos sabemos que la muerte es parte de la vida, sin embargo nos cuesta mirarla de frente. Vivimos en una atmosfera cultural que busca por todos los medios huir del dolor. Las despedidas, los velatorios son cada vez más cortos; tratamos de “maquillar” todo lo posible la muerte. Lo cierto es que la muerte es parte de nuestra condición humana. Somos los únicos seres vivos en el planeta que sabemos que en algún momento vamos a morir. Tenemos un límite ineludible.
- Según Jesús sólo el amor puede a travesar la muerte. Este es un convencimiento de millones de seres humanos. Por eso aunque nos cueste seguir andando, seguir “cantando” mientras atravesamos ese duelo, podemos decir: “Cantamos por necesidad por eso es hermoso cantar sabiendo que pese al dolor el amor volverá”. Como si dijéramos: “Vivimos por necesidad por eso es hermoso vivir, sabiendo que pese al dolor el amor volverá”.
- Recién estuvimos explorando nuestra experiencia, contemplando los aprendizajes que nos dejó el acompañar y a travesar el dolor de una partida desde el amor. Uno de los aprendizajes, en nuestra experiencia de fe, es comprender que Dios no es el que decide el día de nuestra muerte, quien decide el día de nuestra muerte es nuestra fragilidad. Podemos morir por miles de causas diversas... pero hay una razón ineludible: nuestra fragilidad. La ciencia ha avanzado muchísimo pero llega un momento que ya no puede más.
- Por eso desde una mirada creyente es muy distinto decir: “Dios se la o se lo llevó”, a decir: “Dios la o lo recibió”. Jesús nos asegura que nuestro Dios como “un partero” nos está recibiendo, en este “segundo parto”. Desde esta perspectiva, el 1º parto es del vientre de nuestra madre y el 2º parto es la muerte.
- Por eso a aquell@s que amamos que han fallecido les podemos cantar: “En nombre de los que no han vuelto y nunca el olvido olvidó te pido me dejes cantar mis canciones de amor”. Ese amor continúa, esta resucitado. Tendremos que aprender un nuevo lenguaje para seguir cultivando ese amor. Por eso también les podemos decir: “Te espero de pie en el umbral de un sueño que no morirá yo sé que podremos cambiar noche por claridad noche por claridad”. Esa noche-dolor también nos enseña.
- Vale recordar este cuento que otras veces les hemos ofrecido. Había un maestro y un discípulo mirando un atardecer. El discípulo le pregunta. ¿Maestro, qué está más lejos, el sol o las estrellas?. El maestro se queda en silencio, espera que llegue la noche y... señalando las estrellas le dice: “Las estrellas están más lejos que el sol”. El discípulo se queda callado largo tiempo y al final le dice: “¡Maestro! ¡Quiere decir que para ver lejos, es necesario la oscuridad!”.
- La vida nos enseña através de muchas experiencias, algunos aprendizaje sólo se descubren en la noche-dolor. Solo en la noche se pueden ver “las estrellas”. Ya amanecerá. El secreto es que cuando amanezca hayamos podido cosechar un manojo de “estrellas”, de esos aprendizajes-sabiduría que le den consistencia a nuestra vida. Por ejemplo aprender a atravesar el dolor de la muerte desde el amor, es de esas “estrellas” que guían nuestra vida. Vayamos al encuentro de Jesús nuestro maestro que nos asegura que “el amor volverá”.
- Qué me provoca esta reflexión?, ¿Qué nos hace sentipensar?
Según la Comunidad de Juan 13, 31-35
Cuando Judas salió, Jesús dijo: «Ahora es glorificado el Hijo del hombre y Dios es glorificado en él. Por lo tanto, Dios lo va a introducir en su propia Gloria, y lo glorificará muy pronto. Hijos míos, yo estaré con ustedes por muy poco tiempo. Les doy un mandamiento nuevo: que se amen los unos a los otros. Ustedes deben amarse unos a otros como yo los he amado. En esto reconocerán todos que son mis discípulos, en que se amen unos a otros.»
Reflexión:
- La comunidad de Juan nos regaló cinco capítulos (del 13 al 17) de aquella última cena donde Jesús enfrenta la muerte desde el amor. Una vez más ama-cuida a sus discípulas y discípulos mostrándole algunas “estrellas” en medio de “esa noche”. Mientras ellas y ellos cenaban, muchos otros estaban conspirando para inventarle un juicio mentiroso y así poder asesinarlo. En medio de esa noche cruel, Jesús saca una vez más coraje y les ofrece muchos aprendizajes-estrellas.
- Como Jesús está convencido que hay algo que nada ni nadie nos puede separar del amor afirma: “Ustedes deben amarse los unos a otros...”. En el capítulo 15 utiliza la imagen de la viña, para decirles y decirnos que “la savia” es “el amor”. Si deciden recibir este regalo y cultivar esa savia-amor, la muerte no puede ponerle límite a ese lazo de amor. Por eso les pide que agradezcan y profundicen este regalo-tarea que es amar.
- Pero además les dice y nos dice: “Como yo los he amado”. Sus discípulas y discípulos de ayer y de hoy, tenemos una “brújula” que nos orienta para realizar lo más importante en la vida que es amar. Esa “brújula”, nos orienta de noche o de día, nos dirá: Que tendremos amar-servir “lavando los pies”, que amar es escuchar-detenerse, como él hacia mientras caminaba. Que amar es llorar frente a la tumba de su amigo lázaro y cultivar la amistad como con Marta y María. Que amar es dejarse enseñar por el amor de una mujer sirofenicia (pagana) que amaba tanto a su hija. Jesús aprendió de ella que el amor de Dios es para todos los seres humanos y no solo para su pueblo. Y... podríamos seguir.
- Jesús mirándolos a los ojos a sus discípul@s de ayer y de hoy nos puede estar diciendo: “Cantamos por necesidad por eso es hermoso cantar sabiendo que pese al dolor el amor volverá...” . Por eso no tengan miedo, sigan haciendo creíble el amor, en este mundo que se está enfriando por el odio y la indiferencia. Por eso tengan coraje y no dejen de amar, porque “en esto reconocerán todos que son mis discípulos, en que se amen unos a otros.»
- Jesús, nuestro “partero” junto con todas y todos los resucitados nos dice: “El amor volverá”... “hay que seguir amando nomas”.
- ¿Qué nos parece esta reflexión?
Tercer paso: “Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”.
- Francisco, ya resucitado nos convoca durante este año a ser “peregrinas y peregrinos de esperanza”. Esa esperanza que nace de la convicción de que somos hijas e hijos de Dios.
- Los invitamos a escuchar nuevamente la canción “El amor volverá”.
- Cantamos-escuchamos.
- Después de un rato de silencio... nos puede brotar alguna oración de petición, de perdón, de acción de gracias... confiando que Dios, nuestro Padre-Madre nos escucha.
- ...
- Traemos al corazón aquell@s que están enferm@s... Y tambien a aquell@s que han fallecido, que han vivido su Pascua, confiando que están resucitados.
- Cerremos esta celebración rezando esta oración que Francisco nos regaló en la carta por “la fraternidad universal”, Fratelli Tutti, para seguir ensanchando nuestra capacidad de amar, al estilo de Jesús.
ORACIÓN CRISTIANA ECUMÉNICA
Dios nuestro, Trinidad de amor,
desde la fuerza comunitaria de tu intimidad divina
derrama en nosotros el río del amor fraterno.
Danos ese amor que se reflejaba en los gestos de Jesús,
en su familia de Nazaret y en la primera comunidad cristiana.
Concede a los cristianos que vivamos el Evangelio
y podamos reconocer a Cristo en cada ser humano,
para verlo crucificado en las angustias
de los abandonados y olvidados de este mundo
y resucitado en cada hermano que se levanta.
Ven, Espíritu Santo, muéstranos tu hermosura
reflejada en todos los pueblos de la tierra,
para descubrir que todos son importantes,
que todos son necesarios, que son rostros diferentes
de la misma humanidad que amas.
Amén.
Nos alegra ofrecerles esta celebración.
Los abrazamos. Federico José cp y Carlos cp
Les proponemos para seguir profundizando...
-Los invitamos a escuchar de “un tal Jesús”: Nº 111 “La nueva alianza”
- https://youtu.be/898A-az4Grc?si=D89GWeY9YbJ0l4Oh
Amarás a tu semejante

¡Shalom!
El Domingo 18 de mayo, en las liturgias cristianas según el Leccionario se leerá -del Evangelio-: Entonces, cuando hubo salido, dijo Jesús: Ahora es glorificado el Hijo del Hombre, y Dios es glorificado en él. Si Dios es glorificado en él, Dios también le glorificará en sí mismo, y en seguida le glorificará. Hijitos, aún estaré con vosotros un poco. (Juan 13: 31-33a). Y a continuación se lée: Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como Yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois Mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros. (Juan 13: 34-35).
Tan fundamental es el segundo fragmento del Evangelio, que ya el Leccionario adelanta una parte de su contenido a través del Aleluya: Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como Yo os he amado, que también os améis unos a otros (Juan 13:34).
¿Por qué elijo este versículo? Porque para quien lo lea desde la tradición judía, una posible primer reacción sería: ¿En qué sentido es este un mandamiento nuevo? ¿Acaso no reitera con otras palabras el mandamiento central, medular, de nuestra Torah, que dice amarás a tu semejante como a ti mismo? (Levítico 19: 18b).
¿En qué consiste la novedad de Su mandamiento?
Pero este abordaje, que principalmente resalta el fundamento judaico del Magisterio de Jesús, pasaría por alto algo fundamental. Lo que Él dice a sus discípulos es que se amen unos a otros, así como Él los ha amado, que también así se amen los unos a los otros.
¿Qué significado nuevo trae esta enseñanza de amarse los unos a los otros, así como él los ha amado? Lo que Jesús está diciendo a Sus discípulos es que se amen unos a otros sin temer ni a la tortura ni a la muerte. Les propone amar con un amor tal que incluso puedan llegar a dar sus vidas por aquellos a quienes amen, así como Él dará Su vida por la de ellos.
Lo que hace es darles a Sus discípulos una nueva Mitzvá, (en hebreo= mandamiento) que es Su enseñanza para quienes Él ama (ver Juan 14:15). Eligió Él a Sus discípulos con un criterio: no porque cumpliesen con ese nuevo mandamiento Suyo, sinó para que llevaran esta enseñanza a a otros y Su palabra permaneciese (ver Juan 15: 16-17). Esa fue la tarea que cumplieron, pese a que Pedro, Su amigo y discípulo, negó ¡tres veces! que Él era su maestro. (Juan 13:37-38).
El amor de quien dá la vida por sus amigos es tan humano que en este mundo deshumanizante parece algo sobrehumano, pero no lo es. Es similar a la forma de amar de una madre, dispuesta a dar la vida por sus hijos. ¿Enseñaba Jesús a Sus discípulos que esa forma de amar debían hacerla extensiva a todos los seres humanos? ¿Se diferencia Su enseñanza también en este punto a la de Levítico?
La palabra reah que usa el pentateuco en idioma hebreo puede traducirse de muchas maneras. Puede designar genéricamente a cualquier ser humano (Gen 11:3, Exodo 11:2), ó a una persona con la que se tiene una amistad ( Ex 33:11,1 crónicas 27:3) o a alguien con quien se comparte una intimidad de amantes (Osías 3:1, Cantares 5:16). En Deut (19: 14 y 27:17) la palabra se aplica al propietario de un campo vecino y en Proverbios (3:28-29), reah es un buen vecino.
¿Qué significa amarás a tu semejante como a ti mismo, según Levítico?
El mandamiento amarás a tu semejante como a ti mismo (Levítico 19:18) forma parte de un conjunto de leyes que intentan regularizar la imparcialidad en cuestiones judiciales y cultivar vínculos de fraterno cuidado y respeto mutuo entre los súbditos de la ley israelita (Levítico 19: 9-19ª). Eran (y son) las leyes de una Nación, y no propuestas éticas universales.
En la época de Jesús, Levítico 19:18 era entendido como el principio rector (por encima de los detalles de la Ley), necesario para interpretar las Leyes de la Tora caritativa y misericordiosamente, de modo que aquellos reah a los que la ley aplicase no sufrieran por interpretaciones demasiado estrictas o fundamentalistas.
¿Es posible que Jesús estuviera mas cerca de esta última acepción –la que sigue hoy la tradición judía- que de la idea universalista, propuesta por el cristianismo posterior? Aunque entendamos a Levítico 19: 18 como el principio rector de cómo interpretar las Leyes del Pentateuco, eso no quiere decir que el amor entre semejantes aplique únicamente entre judíos. La ley del Pentateuco es una y la misma para los israelitas y para los extranjeros residentes entre ellos (Números 15:15, Ex 12:49, Lev 24:22, Núm 9:14 y 35:15).
Si reordamos que Jesús, que no vino sino para las ovejas perdidas de la casa de Israel, entonces esta enseñanza tiene un sentido diferente: que a los descendientes de Israelitas que se habían alejado del culto judaico (y volcado al paganismo), y a las gentes de otros pueblos que vinieran con ellos, había que recibirlos de nuevo en el seno de Israel, dándoles los mismos derechos que el Pentateuco otorga a los extranjeros residentes entre Israelitas y siendo para con estos nuevos retoños de Israel, que retornaban o iban hacia el Padre, tan amorosos como una madre dispuesta a dar la vida por sus hijos.
Pero con el correr de los siglos, muchos de los discípulos de Jesús tomaron este texto que estamos comentando, de un modo muy diferente. Algunos, como San Juan Crisóstomo (en su homilía sobre Génesis 55-11) interpretaron que la novedad de este nuevo mandamiento Suyo consistía en que derogaba todo el cuerpo de las normas del Pentateuco.
Y entonces: ¿quién es mi prójimo?
Lo cierto es que la enseñanza de Juan (13:34) es tan importante al magisterio de Jesús, que la encontramos en todos los Evangelios canónicos. En el Evangelio de Lucas, un intérprete de la ley (judío) le pregunta a Jesús: ¿Y quién es mi prójimo? Su respuesta fue una parábola acerca de un hombre maltrecho después de haber sido asaltado, al que ni un sacerdote ni un levita (judíos) le ayudaron, pero un Samaritano sí lo hizo. El Samaritano, que se comportó con misericordia es el ejemplo que hay que seguir.
En los días de Jesús los Samaritanos eran un pueblo que tenía por sagradas escrituras el mismo Pentateuco que los judíos, pero que estaban enemistados con los judíos. La parábola de Jesús enseñaba a Sus discípulos que si los Samaritanos –enemigos del pueblo judío- cumplían las leyes de Levítico con misericordia, también los judíos podían tratar con misericordia y considerar como semejantes (según la Ley) a los descendientes del desaparecido reino del Norte, y a los gentiles, que junto con ellos venían al Padre (Juan 14:6) por el amor de Jesús, que por ellos daba Su vida.
El amor de quien da la vida por sus amigos sigue encarnando hoy en día –para todo ser humano, incluyendo a judíos y a cristianos- una enseñanza luminosa acerca de lo mejor de cada uno de nosotros, un magisterio sobre lo que está a nuestro alcance, no alrededor nuestro, sino dentro de nosotros mismos, de cada uno. Después de dos mil años, sigue siendo una enseñanza necesaria.
4º domingo de Pascua | 11 de mayo 2025 | Federico cp y Carlos cp
“No hay mayor amor que dar la vida”

Primer paso: Contemplamos nuestra vida
- Jesús nos enseña que Dios es amar. Por eso necesitamos cultivar esta relación de amor. Gracias a él nos encontramos en comunión con todo, todas y todos. Nos encontramos... en el Nombre de Dios Padre-Madre, siempre presente como el sol y las estrellas; del Hijo, Jesús nuestro hermano y maestro y del Viento siempre nuevo del Espíritu Santo. Amén
- Este4º domingo de Pascuase celebra a Jesús “el Buen Pastor”. Por lo general se pone el acento en los sacerdotes y obispos como “los pastores” . Nosotros nos vamos a correr de esa perspectiva y nos centraremos en Jesús Pastor, que convoca a todos sus discípulas y discípulos a ser “pastoras y pastores”.
- El jueves 8 de mayo, tuvimos la grata sorpresa de que ya está entre nosotros: “León XIV”, Roberto Francisco Prevost, estadunidense con alma peruana. Todo indica que será un continuador de las puertas que abrió Francisco, “el pastor con olor a oveja”. Por eso elegimos confiar.
- En Argentina, este domingo 11 de mayo se cumplen 51 años del asesinato-martirio de Carlos Mugica, un valiente sacerdote de la Arquidiócesis de Bs. As., que supo dar la vida por sus hermanos y hermanas más pobres.
- Por eso elegimos esta canción de Alejandro Mayol: “No hay mayor amor”, que toma frases de Jesús en la última cena, para que empecemos a entibiar nuestro corazón.Sintamos que Jesús el buen pastor nos canta:
NO HAY MAYOR AMOR
No hay mayor amor. No hay mayor amor
que dar la vida. No hay mayor amor [bis].
Este es mi cuerpo y mi sangre todo esto es lo que soy.
Estaré siempre con ustedes, aunque parta no me voy.
No teman amigos míos si algún tiempo no me ven,
que si entre ustedes se quieren me verán a mí también.
El miedo no es sentimiento que abriga el que cree en mí,
recuerden estas palabras: “Al mundo yo lo vencí”.
Les enviaré mi Espíritu que consuela en el dolor,
alentará en la esperanza, traerá fuego al corazón.
Tiempo personal:
- El estribillo de la canción es una frase literal de Jesús: “No hay mayor amor que dar la vida...”. Sabemos que Jesús, nuestro pastor, le puso el cuerpo a esta frase. Te invitamos a pretungarte:
- ¿Qué siginfica para vos, en este presente que estas viviendo, estas palabras de Jesús?. ¿Qué confirma de tu manera de ser y a qué te desafia?
- ...
- ¿Qué siginfica para vos, en este presente que estas viviendo, estas palabras de Jesús?. ¿Qué confirma de tu manera de ser y a qué te desafia?
- Tambien te invitamos a preguntarte: ¿A quiénes reconoces que le estan poniendo el cuerpo a estas palabras: “no hay mayor amor que dar la vida”?.
- Recordá sus nombres y su vida, para que nutran tu fe y tu esperanza.
- ...
- Recordá sus nombres y su vida, para que nutran tu fe y tu esperanza.
- Si te parece, lo podes escribir.
- Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.
Reflexión:
- Todos los días tenemos la oportunidad de “dar la vida” movidos por el amor o no. Decimos “o no”, porque no se trata de algo automático. Sabemos, por experiencia, que necesitamos hacerlo intencionadamente, para que brote desde el amor. No siempre estamos “conectad@s” con nosotros mismos, con esa fuente de amor que Dios nos ha regalado. Vivimos muy acelerad@s muchas veces y nos distraemos con cierta facilidad. Sin embargo estamos convocad@s a detenernos y... decidirnos a “dar vida” y a “dar La Vida”.
- Recién cantamos, lo que nos dice Jesús: “No teman amigos míos si algún tiempo no me ven, que si entre ustedes se quieren me verán a mí también”. Si entramos en esta dinámica de “dar y recibir”, si vivimos en clave de “reciprocidad”, podemos generar esa fraternidad que nos ayude a travesar tantos miedos. Estos tiempos donde a nivel mundial se agita el odio, la violencia, el sálvense quien pueda, el racismo y mucho más, nosotros podemos decidir a no entrar en esta dinámica que excluye, oprime y mata. Ahí en lo de todos los días. Decidirnos a ofrecer esta otra dinámica de amor, que frena la lógica: amigo-enemigo por la lógica de Jesús: hermano-hermano.
- Para sostenernos en este “dar la vida”, es fundamental cultivar nuestra relación con Jesús. Recordemos las palabras de Francisco en el 2018: “a Jesús no le basta que la gente lo busque, quiere que la gente lo conozca; quiere que su búsqueda y el encuentro con Él vayan más allá de la satisfacción inmediata de las necesidades materiales. Y sólo el dejarnos involucrar en esta relación de amor y confianza con Jesús nos permitirá vivir las obras buenas que perfuman de Evangelio las necesidades de los hermanos. Jesús nos invita a no olvidar que, si bien es necesario preocuparnos por el pan, es más importante aún cultivar la relación con Él, reforzar nuestra fe en Él, que ha venido para saciar nuestra hambre de verdad, nuestra hambre de justicia, nuestro hambre de amor”.
- Lo hermoso de Francisco es que le puso el cuerpo a estas palabras. Francisco cultivó esa relación de amor con Jesús, estaba conectado con su fuente de amor. Por eso si hay algo muy elocuente en Francisco, además de sus palabras claras y proféticas, han sido sus gestos. Vale recordar el sorprendente gesto que le brotó en la visita que le hicieron los líderes de Sudan que estaban en guerra. Fue en el 2019 en el Vaticano: 1º les pide que construyan LA PAZ y después para sorpresa de todas y todos, se arrodilló y le beso los pies a cada uno y a cada una. Aquí tienen el linkhttps://youtu.be/aubX2v15v74?si=-Pqy6K9-mlSDIDJe.
- El cura Carlos Mugica, siendo de una familia acomodada, por Jesús decidió colocar el corazón en los más empobrecidos y puso su mirada en el Reino-Sueño de Jesús. Su palabra y sus acciones valientes cuestionaban. Eran tiempos muy difíciles en Argentina. Decidieron asesinarlo los dueños del poder. Dio la vida. Su sangre derramada sigue desafiando a miles que nos sentimos identificados con su manera de amar. En la tercera parte de esta celebración vamos a rezar con su oración. Así lo conocemos más.
- Vayamos al encuentro de Jesús, que sabe muy bien qué significa: dar vida y dar La Vida, desde el amor.
- Qué me provoca esta reflexión?, ¿Qué nos hace sentipensar?
Según la Comunidad de Juan 10, 10-17.27-30
“El ladrón sólo viene a robar, matar y destruir, mientras que yo he venido para que tengan vida y la tengan vida en abundancia. Yo soy el Buen Pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas. Yo soy el Buen Pastor y conozco los míos como los míos me conocen a mí, lo mismo que el Padre me conoce a mí y yo conozco al Padre. Y yo doy mi vida por las ovejas. Tengo otras ovejas que no son de este corral. A esas también las llevaré; escucharán mi voz, y habrá un solo rebaño con un solo pastor. Mis ovejas escuchan mi voz y yo las conozco. Ellas me siguen, y yo les doy vida para siempre. Nunca perecerán y nadie las arrebatará jamás de mi mano. Aquello que el Padre me ha dado es más fuerte que todo, y nadie puede arrebatarlo de la mano de mi Padre. El Padre y yo somos uno.»
Reflexión:
- La comunidad de Juan quiere dejar claro el cultivo de la relación entre Jesús y sus discípul@s, y con su Padre. Cinco veces utiliza el verbo “conocer”. No se trata de un “conocer” intelectual, la traducción más fiel del verbo “conocer”, es “amar”. Jesús les dice y nos dice: “Yo soy el Buen Pastor, amo a los míos como los míos me aman a mí, lo mismo que el Padre me ama a mí y yo amo al Padre”. Jesús vive los tres amores a pleno: “Amar a Dios, al prójimo como a uno mismo”.
- Si hay algo claro y hermoso de Jesús es que sabía cultivar su relación con “El Padre”, con su “Abba-Papá” como él escandalosamente lo nombrada a Dios. Y lo hacía “caminado”, en el encuentro con tanta gente que se iba encontrando y también “retirándose” por largo tiempo para rezar, en la montaña o donde sea, de madrugada, como atestiguan los evangelios. De ahí brotaba su amor, su generosidad, su lucidez, su ternura, su creatividad y mucho más. Jesús sabía vivir “en reciprocidad”, estaba atento a dar pero también a recibir. Muchas veces se asombra de la fe de aquellas y aquellos que van a su encuentro.
- Por eso cuando nos dice: “Yo soy el buen pastor y doy la vida...”; está usando una imagen que la gente de su tiempo podía comprender con claridad. Se trata de alguien que cuida, protege y acompaña el crecimiento de la vida. Jesús nos convoca a que también seamos pastores y pastoras unos de otros. Que nos decidamos a “dar-nos” desde esa fuente de amor que Dios nos ha regalado, en el vientre de nuestra madre.
- Durante siglos y todavía hoy se ha usado esta dupla: “Pastor-ovejas” para comprender la relación de la jerarquía de la Iglesia “pastores” y los laicos y laicas “las ovejas”. Una asimetría que ha generado una de las enfermedades más extendidas en nuestra iglesia: “el clericalismo”. Así lo dice Francisco: “El clericalismo es un látigo, es un azote, es una forma de mundanidad que ensucia y daña el rostro de la esposa del Señor; esclaviza al santo pueblo fiel de Dios. Y el pueblo de Dios, el santo pueblo fiel de Dios, sigue adelante con paciencia y humildad soportando los desprecios, maltratos, marginaciones de parte del clericalismo institucionalizado. Y, ¡con cuánta naturalidad hablamos de los príncipes de la Iglesia, o de promociones episcopales como ascensos de carrera! Los horrores del mundo, la mundanidad que maltrata al santo pueblo fiel de Dios”. (En la asamblea sínodo de la sinodalidad, 25 de octubre 2024).
- Por eso, si hay algo que necesitamos es seguir reconociéndonos por aquello que nos une y nos da una identidad común: Todas y todos somos hijas e hijos de Dios, somos discípulas y discípulos de Jesús. Hay diversidad de ministerios y carismas, pero todos ellos están al servicio del bien común, de la fraternidad, para vivir y compartir la buena noticia del Reino-Sueño de Dios. Siempre al estilo de Jesús.
- Necesitamos cultivar esta conciencia de que todas y todos estamos llamados a ser “pastoras y pastores”, a cuidarnos, acompañarnos, a desafiarnos y ayudarnos a crecer los unos a los otros. Y así vivir esta Iglesia sinodal, es decir: dónde vamos aprendiendo a “caminar juntos”, como nos ha desafiado nuestro querido Francisco.
- Te invitamos a preguntarte: ¿Qué nos hace pensar esta reflexión?
Tercer paso:“Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”.
- Francisco, ya resucitado nos convoca durante este año a ser “peregrinas y peregrinos de esperanza”. Esa esperanza que nace de la convicción de que somos hijas e hijos de Dios.
- Los invitamos a escuchar nuevamente la canción “No hay mayor amor”.
- Cantamos-escuchamos.
- Después de un rato de silencio... nos puede brotar alguna oración de petición, de perdón, de acción de gracias... confiando que Dios, nuestro Padre-Madre nos escucha.
- ...
- Traemos al corazón aquell@s que están enferm@s... Y tambien a aquell@s que han fallecido, que han vivido su Pascua, confiando que están resucitados.
- Para terminar, vamos a rezar con la oración de Carlos Mugica. A través de ella podemos asomarnos al corazón de este pastor, que descubrió en la villa 31 de Bs. As. a muchas pastoras y pastores que constantemente daban la vida por su familia, por su barrio, por su gente. De ellos y ellas aprendió a ser pastor.
“Señor, perdóname por haberme
acostumbrado a ver que los chicos
parezcan tener ocho años y tengan trece.
Señor, perdóname por haberme acostumbrado
a chapotear en el barro.
Yo me puedo ir, ellos no.
Señor, perdóname por haber
aprendido a soportar el olor de aguas servidas,
de las que puedo no sufrir, ellos no.
Señor, perdóname por encender la luz
y olvidarme que ellos no pueden hacerlo.
Señor, yo puedo hacer huelga de hambre y ellos no,
porque nadie puede hacer huelga con su propia hambre.
Señor, perdóname por decirles “no sólo de pan vive el hombre”
y no luchar con todo para que rescaten su pan.
Señor, quiero quererlos por ellos y no por mí.
Señor, quiero morir por ellos, ayúdame a vivir para ellos.
Señor, quiero estar con ellos a la hora de la luz”.
Nos alegra ofrecerles esta celebración.
Los abrazamos. Federico José cp y Carlos cp
Les proponemos para seguir profundizando...
-Los invitamos a escuchar de “un tal Jesús”: Nº104 “El pastor y el lobo”
¿Un malentendido en la interpretación del Evangelio?

El Domingo 11 de Mayo, el Leccionario indica que en las Iglesias se lean varios fragmentos del nuevo Testamento, que culminan con la lectura de: Mis ovejas oyen mi voz, y Yo las conozco, y Me siguen, y Yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de Mi mano. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de Mi Padre. Yo y el Padre uno somos. (Juan 10: 27-30).
| ¿Por qué elijo este texto? |
|
Porque quiero compartir aquí una interpretación –que tiene en cuenta el contexto que a este fragmento le da el marco del Evangelio de San Juan- que difiere de la que desde hace muchos siglos propone la tradición interpretativa cristiana. |
Jesús habla de tres (3) rebaños diferentes
Ni es uno, ni son dos; se trata de tres rebaños distintos. Inicialmente el texto del Evangelio menciona a uno de los rebaños, Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y mis ovejas me conocen a mí. (Juan 10:14). Es el versículo que constituye el núcleo del Aleluia, entonado inmediatamente antes de la lectura del Evangelio.
Es a este mismo primer rebaño, el Suyo - que Le fue adjudicado por el Padre- que se refiere el fragmento del Evangelio que después del Aleluya se lee el Domingo 11 en las Iglesias: Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre. Yo y el Padre uno somos. (Juan 10:27-30)
El fragmento en el que se basa el Aleluya (Juan 10:14), y el fragmento de la tercera lectura (Juan 10: 27-30) hablan ambos de un mismo rebaño. Si en lugar de extraer esos versículos de su contexto leyéramos el texto entero, veríamos que entre 10:14 y 27:30 el Evangelio menciona a otro rebaño, que proviene de otro redil También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquellas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor. (Juan 10: 16).
Hay dos tipos de ovejas que oyen Su voz: Las que le dio El Padre y las que no son del mismo redil que las Suyas, pero que en un futuro oirán Su voz. Lo que Jesús decía (con las palabras que recoge el Evangelio) es que en un futuro estos dos rebaños se unirán en un solo rebaño y habrá un rebaño, y un pastor. (Juan 10: 16b). Pero cuando Jesús decía esto, todavía no había sucedodido esa unión. Como veremos, este es uno de los motivos por los que puede haberse producido un malentendido fundamental para comprender el sentido del magisterio de Jesús y también fundamental para el diálogo entre judíos y cristianos.
Al leer el texto del Evangelio, vemos que finalmente, poco antes del fragmento que se lee en las iglesias, Jesús menciona un tercer rebaño, diferente de los dos anteriores. Es de éste que Él dice: pero vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas, como os he dicho. (Juan 10:26).
¿Qué representa cada uno de los tres rebaños?
Considerando que Jesús dice Yo no he sido enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel. (Mateo 15:24), sería lógico suponer que las ovejas perdidas de la casa de Israel son a las que se refiere con Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre. (Juan 10:27-30a).
El otro rebaño son las ovejas que son de otro redil, pero que en un futuro se unirán a las de Su rebaño y habrá un rebaño, y un pastor (Juan 10: 16b). Éstas son mas difíciles de identificar, a menos que se entienda que el redil del que habla la alegoría es el conjunto del pueblo Israelita.
El redil Israelita estaba dividido de muchas maneras: había Saduceos y Fariseos, helenizados y tradicionalistas, la casa de Israel (descendientes de los habitantes del diesmado reino del Norte) y la casa de Judá (los judeos, descendientes de los súbditos de la casa de Judá).
Las ovejas que El Padre le dio para que sean Su rebaño eran las ovejas perdidas de la casa de Israel. Es decir: los descendientes de los habitantes del desaparecido reino del Norte, que mayormente se habían volcado a los cultos helenistas y paganos y se habían salido de la Alianza con el Señor. Jesús vino para ofrecerles un camino de retorno al Padre (Juan 14:6). El camino de retorno al Señor de Israel que les ofrecía no era el de volver al culto judaico, era un camino nuevo, definido por el amor y la fe.
En esta alegoría de Jesús, el redil del que habla es el espacio que comparten la casa de Judá y los de la casa de Israel. Ambos rebaños conviven en el mismo corral, el mismo redil: Tierra Santa. Jesús fue enviado solamente para uno de estos dos grupos. Él fue enviado solamente para los de la casa de Israel, que se habían volcado a otros cultos y abandonado la fe en el Señor de Israel. No vino para los del mismo redil que todavía seguían apegados al culto Israelita, y por eso les dijo: pero vosotros no creéis, porque no sois de Mis ovejas, como os he dicho. Juan 10: 26
El tercer rebaño es el de Sus futuros seguidores provenientes de otros pueblos (son de otro redil). Acerca de estas gentes de otros pueblos es que dijo: También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquellas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor. (Juan 10:16).
De malentendidos construimos nuestras realidades
A mi entender Esta alegoría les dijo Jesús; pero ellos no entendieron qué era lo que les decía. (Juan 10:6). Si lo hubiesen entendido de otro modo, otra hubiera sido la historia y otras hubieran sido las lecturas de la historia. Si se hubiese entendido que Su magisterio no era para los que seguían unidos en la práctica judía, sino solamente para algunos como Sus amigos Galileos y Saulo de Tarso (que era de la tribu de Benjamin: casa de Israel), quizás la manera habitual de leer el Evangelio sería hoy otra, mas cercana al amor a la parte judía de Jesús y sus primeros amigos.
Quiera el Señor iluminar el camino del Papa León XIV, de su grey, de toda la cristiandad y de todos hacia la Paz y la Verdad, en amor y respeto por la dignidad de cada vida.
